“Somos los cuerpos de élite de la infiltración circense en Palestina. La crème de la crème del terrorismo lúdico internacional. Somos un ejército que tiene por armas tartas de nata y bolas de malabares”. Así se presenta el clown Iván Prado (Lugo, 1975) tras ser expulsado de Israel por presuntos “motivos de seguridad”. Prado, acompañado por Laila Tillawi, una joven española de origen palestino con la que intentó viajar el pasado 26 de abril a Cisjordania, relató ayer en Madrid la detención de ambos y su posterior expulsión por parte de las autoridades israelíes. La seguridad israelí detuvo e interrogó a la pareja, y trató de acceder a su e-mail. El objetivo del viaje era preparar el Festiclown 2010, festival internacional de clown, que Prado en compañía de otros 100 artistas tiene previsto celebrar en ciudades palestinas el próximo octubre (…) Prado y Tillawi estudian ahora tomar medidas legales. “Hemos ido a un país con pasaporte europeo y nos han tratado con total impunidad”, dice Iván antes de concluir su relato con una frase de su amigo Leo Bassi: “Si los políticos empiezan a hacer el payaso quizás los payasos tengamos que empezar a hacer política”.
Lamentable “deportación” de Israel de un clown que se dirigía a Palestina. ¿El objetivo? Todo parece apuntar que Israel quiere torpedear el Festiclown, primer festival de clowns en Palestina, de octubre. Hasta la sonrisa árabe molesta a Israel. Lee el artículo entero de Óscar Abou-Kassem en Público.




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Por: “Es más caro imprimir esto en billetes que en papel” « Desde Alfa Centauro el mayo 5, 2010
a las 3:28
Que pena , no se fian de nadie y el pueblo que no se fia de nadie no es de fiar .
No hay nadie en el mundo que le ponga las pilas a Israel .
Por: vida el mayo 5, 2010
a las 3:28