Posteado por: Bernardo | abril 23, 2010

Esa horterada de la Pachamama

Cochabamba no existe. Copenhague -más glamorosa, más cívica -sí. Da igual que el acuerdo alcanzado en la capital danesa fuese nulo para el planeta Tierra. Para muchos medios occidentales, lo único relevante de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, que ayer concluyó en la ciudad boliviana de Cochabamba, es el gafe/patinaje verbal de Evo Morales. Los tránsgénicos provocan calvicie y homosexualidad. Si Morales apeló a las técnicas básicas del storytelling, al marketing de los discursos ancestrales, para explicar en clave de humor un hecho, aunque sea diciendo una barbaridad insostenible, poco importa. El contenido no interesa. Apenas se han leído artículos en profundidad sobre las propuestas de Cochabamba. Ni rastro del referéndum que proponen que se celebre en todo el mundo. Sin noticias sobre algunas preguntas inocientes: ¿Está de acuerdo con abandonar el modelo de sobreproducción y consumismo para restablecer la armonía con la Naturaleza? ¿Está de acuerdo con transferir los gastos de guerra a un presupuesto para la defensa del planeta? Cochabamba ataca de raíz el sistema, Copenhague se esfuerza en maquillar. Cochabamba no pide (sino exige) compensaciones económicas para el tercer mundo por el calentamiento global. Su declaración es simple, clara y tiene una lógica aplastante. Pero no importa ni interesa. Quizá por eso, porque se saben silenciados, recurren al pataleo verbal. Si Estados Unidos retira una ayuda de 2,5 millones de dólares a Ecuador por criticar Copenhague, su presidente Rafael Correa se vea casi obligado a hablar más alto. Por eso, ofrece a Obama 2,5 millones si firma el protocolo de Kyoto. Porque sabe que eso sí es noticia. Infelizmente, el tiro puede que les salga de la culata. La narrativa de Occidente, su storytelling, está tan pulido que cualquier salida por la tangente se ve como un desvarío infantil. O sea, indígena, que viene a ser lo mismo. La Pacha Mama es una cursilería hippie. La ecología, un pasatiempo ridículo de los radicales del eje del mal. Y los presis indígenas, unos horteras andinos al margen de la ley de la gravedad de Occidente.

post to facebook


Responses

  1. ¿Qué se puede esperar de los medios occidentales los cuales están a las ordenes de los mismos estados y empresas que generan toda esa contaminación y sobre explotación del planeta?

    Sin lugar a dudas, nada.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: