Posteado por: Bernardo | mayo 21, 2011

Un explosivo #divorcio digital

El 92% de los jóvenes españoles son internautas, 12 puntos por encima de la media europea. Apenas un 10% de los diputados españoles, según reveló Nacho Escolar, usan Twitter. José Luis Rodríguez Zapatero – me lo contaba una persona próxima a él – no usa apenas el mail. Uno de cada siete internautas españoles tiene una red social. Félix Monteira, actual Secretario de Estado para la Comunicación, cuando llegó a la dirección de Público, no sabía lo que era una lista de correos. Hace unos meses publicaba una entrada en este blog titulada Las dos Españas (analógica y digital), aprovechando un excelente artículo de Perdomo. Tras las espectacular rebelión del 15M no está de más recordar que el origen de las protestas no fue otro que la impresentable Ley Sinde del Gobierno, una ley que limita y cercena el derecho de los internautas. El making of del 15 M (un maravilloso resumen hecho gracias a la herramienta Storify) hace un recorrido minucioso desde el principio de los principios, cuando surgió una iniciativa llamada #nolesvotes: “La idea era entonces no votar a, los partidos que habían creado esta Ley y a los que la habían apoyado para su aprobación en el Congreso, y señalaba directamente al PSOE, al PP y a CIU”. La rabieta de los entusiastas del copyleft y el creative commons fue in creschedo. La jornada de los premios Goya marcó un antes y un después: Anonymous irrumpió en la gala y Alex de la Iglesia, presidente de los cineastas, se puso del lado de los cineastas. Al día siguiente, los ciberinfluyentes Ricardo Galli, Julio Alonso, Enrique Dans junto con algunos abogados lanzaron #nolesvotes. Y aquí llega la clave: los partidos políticos, analógicos, analfamáticos y pretenciosos despreciaron una revuelta 2.0. Mientras los diputados, senadores y gobernantes vivían de espaldas al pueblo, una revolución se estaba cociendo. Y, aunque parezca mentira, no se enteraron de nada. Los movimientos fueron cruzándose, dialogando, cocinando estrategias, produciendo mapas participativos sobre la corrupción. Y la pólvora – paro, prepotencia, corrupción, mercados, banqueros millonarios, democracia poco participativa – estalló en un imprevisible cóctel ciudadano. La #Spanishrevolution es un marcadísimo punto y a parte en la historia de la democracia mundial. Antes, el mundo y su espejo democrático era unilateral, vertical, opaco. Después – lo recordarán así en todo el mundo – la democracia fue digital, interactiva, participativa y descentralizada. En el #15M hay mucho en juego. No son unas elecciones regionales cualquiera. Está en juego la esencia de la democracia. Sus valores, principios centenarios que nunca acabaron de funcionar. Con la tecnología, con un mundo hiperconectado, con una ciudadanía 3G y 3.0 no hay ya ninguna excusa para las imperfecciones democráticas. El Wikipartido, un partido político fraguado en los últimos meses en España con una filosofía absolutamente abierta, dialogante y digital, es la prueba más palpable de que el España, Europa y el mundo serán otros a partir del 22M. Aunque gane la derecha por una abstención generalizada y una ley electoral bipartidista y medieval. Queda un lago camino que recorrer hasta la República de Sol. Recuerden, señores diputados, que el 92% de los jóvenes españoles son activísimos internautas. Y que el porcentaje seguirá creciendo.


Responses

  1. […] Un explosivo divorcio digital alfacentauro.info/2011/05/21/un-explosivo-divorcio-digital/  por madrimemata hace 3 segundos […]


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