Posteado por: Bernardo | junio 3, 2011

Youtube, licencia para remezclar

Cualquier noticia que ponga en entredicho el Copy Right, ese señor Talibán, me entusiasma. Y por eso, que Youtube a partir de ahora ofrezca la posibilidad de especificar si el vídeo tiene licencia Creative Commons, me parece una de las noticias del año. Licencia para remezclar, para recrear, para reutilizar. El copy right, si fuese más flexible, sería defendible en algunos casos. Pero creativamente hablando el copy left o el dominio público son muchos más interesante. El vídeo que encabeza esta entrada – que ya he utilizado otras veces – no sería posible con un Copy Right férreo. Danger Mouse, desmontando a The Beatles y a Jay Z, creó un Grey álbum visualmente antológico. Licencia para remezclar, para recrear. Acabo de tuitear que ya circula un mix tape en homenaje a Gil Scott Heron, fallecido esta semana. Lo firma ni más ni menos que Wagon Cookin. Es un collage cool, fresco, profundo, con pedacitos de la voz de Gil, de sus músicas. La revisión es tan ácida y entrañable que modificando el mensaje nos llega un The revolution is being televised. Cuando en plena #Spanishrevolution falleció Gil Scott, que preconizó el “la revolución no será televisada”, le dediqué un post. Será televisada, tuiteada. Y lo que es mejor: revisitada, recreada. La música mash up – aprovechar pedazos de canciones – es cultura. La remezcla de Michael Jackson que hizo Wagon Cookin cuando murió es cultura. Jaydohead – la fusión bastarda de Radiohead y Jay Z – es cultura. Andy Warhol se inspiró, copió, recreó, imágenes. Picasso despedazó las Meninas de Velázquez. Algún borrachín acuñó el “confieso que el bebido”, superando la frase de Pablo Neruda. ¿Por qué un ´remixador´ de una canción o vídeo tiene que ceñirse a licencias obsoletas que pretenden vender plástico? Otra pregunta. Buscando vídeos del grupo Boards of Canada, uno de mis favoritos, reparé que los mejores están hechos por usuarios, como este Happy cycling. Los oficiales son flojos. ¿Debería multar Boards of Canada a los usuarios por usar sin permiso sus canciones o debería pagarles por divulgar su trabajo y crear auténticas joyas visuales?

Hace unos meses, meditaba en voz alta en el blog de Franconohamuerto.com (por si alguien todavía no se ha dado cuenta, es iniciativa mía): “El póster de Hope de Obama de Shepard Fairey fue un éxito, cierto. Pero más aún lo fueron los miles de réplicas y contra mensajes, como el Yes, we leak. El sistema intenta imponer sus iconos. Barbies descafeinadas, banderas homogéneas, logos redondos. Pero los ciudadanos, en el siglo XXI, reinterpretan el mensaje, lo transforman. Y lo escupen sin muros ni tapujos. Los logos, las imágenes, renacen en una espiral imparable de mutaciones. Como si cada internauta fuese un Dj de mash up (…). El colectivo canadiense Adbusters es el más fiel ejemplo de los nuevos tiempos. Reivindican el culture jamming, un nuevo activismo donde el diseño es una de las herramientas de denuncia. Adbusters consigue sintetizar miles de protestas, gritos o manifiestos en una simple imagen, como la bandera estadounidense donde cada estrella es el logo de una marca. Y es que si en la primera Guerra Mundial hubiera existido Internet, el contundente póster británico para reclutar jóvenes para el ejército, en el que Lord Kitchner entonaba el Your Country Wants You, habría tenido una secuela de réplicas. Como una hecha recientemente en la que el príncipe William apunta con el dedo pronunciando un “los mendigos de tu país te necesitan

Ahora os confieso que he publicado un libro, Calle Amazonas. Soy autor. Gano – poco – dinero con mi obra. Debería estar preocupado por el pirateo, si hiciese caso a la SGAE o a Sarkozy. Pues no. Me gustaría que un artista hiciera aviones de papel con cada página y los lanzase desde un ático de la Gran Vía de Madrid. O que un internauta creara una nube de palabras con Wordle de cada página y crease un pdf abierto. Que otro periodista reescribiese el libro incorporando ideas, frases o insolencias propias. Que la gente hiciese el amor mientras una radio pirata lee el libro de cabo a rabo .)
Sin embargo, creo que a mi editor no le parecerá una buena idea.

Os espero en Twitter: @bernardosampa


Responses

  1. Parece la esencia de nuestro tiempo: la mutación. Señal inequívoca de vida. La vida es transformación y cambio (ya lo dijo el filósofo). Dos conceptos que me interesan mucho: mutación e hibridación. El cambio y la mezcla (y remezcla). Y como figura representativa la espiral, espacio abierto, continuo, sin límites, en movimiento, cambiante, rápido, explosivo o implosivo. Pero también existe el dinero…
    Saludos

  2. […] es toda una bofetada a los talibanes del Copy Right. Hace unas semanas contaba en este blog cómo You Tube se subía al carro de la remezcla cultural al incluir la identificación de licencia Creative […]


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